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La Terapia Celular en su definición científica es “la implantación de tejidos, órganos y glándulas fetales por vía intramuscular en forma de colgajos, de origen xenógeno animal no nato.”

En otras palabras, se puede decir que el componente principal de la Terapia Celular son los preparados. Se utilizan para tal efecto, pequeños trozos de tejido, que tienen características especiales en cuanto al origen biológico de donde provienen.

Estos trozos de tejido, mostrados al microscopio, definen por su morfología, el lugar del cual provienen (si son de riñón cerebro, corazón, hígado etc.), y a través de sus enzimas, nos indican su preservación biológica total.

Con esto se conforma un fármaco científicamente confiable para uso en medicina. De acuerdo a los resultados terapéuticos obtenidos, está comprobado que la aportación de los preparados ha cumplido su propósito. El contenido celular permanece sin desnaturalizar.

El aporte de estas sustancias biológicas en forma de Monómeros, o grupos funcionales “munidos” de información específica, es capaz de “modificar las estructuras en desequilibrio por una enfermedad molecular”, que es lo que se pretende con el uso de esta Terapia. Por principio de cuentas, esta técnica no se contrapone de ninguna manera con los procedimientos que todos conocemos como científicos en Biología.

Con premisas científicas comprobables y ampliando los estudios para un diagnóstico certero de la fisiopatología, podemos decir, cuando ya se tiene el conocimiento, qué células deben aplicarse y con cuanta frecuencia. Si el objetivo a seguir es el de “curar” al paciente y no aliviarlo solamente, entonces no nos basamos en su sintomatología, sino qué proceso debemos seguir para encontrar la causa que está originando tal o cual enfermedad.

Cuando desconocía esta Terapia, también conocida como el Transplante de Células Vivas, ó Xenotransplantes, (transplante xenógeno), tenía la “costumbre” de tratar a mis pacientes tal cual lo establece la medicina tradicional, convencional y ortodoxa. Solamente que al estarlo practicando de esa manera, me di cuenta, que siempre eran tratados una y otra vez, por la misma enfermedad recibida.

Avalado con fundamentos sólidos en la práctica de la Terapia Celular y al corroborar que la medicina ortodoxa se encontraba imposibilitada para hacer algo más positivo por la salud del paciente, que no fuera solo darle “calidad de vida”, la razón indicaba y exigía encontrar una solución alterna.

Si la terapia que en la actualidad, cualquiera de ustedes esté tomando, siente que no les aprovecha en lo más mínimo, creo que lo más prudente es, buscar otra que si nos alivie y que hasta quizá nos salve la vida misma, si esta se viera en ese riesgo. Prevención y curación de cualquier patología y no solamente control, es lo que caracteriza a la Terapia Celular.

Actualmente, las estadísticas de nuestro País son alarmantes en el rubro de salud. Son muchas las enfermedades crónicas y degenerativas las que han aumentado el índice en la taza de mortalidad. En lo que esté al alcance de mis fuerzas, no permitiré que ninguno de mis pacientes sea parte de una estadística más. Somos seres de alto valor y no nos daremos por vencidos, ni nos cruzaremos de brazos, mientras exista un rayo de esperanza en otro medio alterno, que no solamente alivie sino cure cualquier clase de enfermedad, aunque ésta se considere como incurable por la ortodoxia hoy en día. Esto es muy genuino: Todas las personas tenemos el derecho a una segunda oportunidad, sin importar en que área esta sea requerida, la fe precede al milagro y al conocimiento de todas las cosas; de ello, estoy plenamente convencida.

“La Terapia Celular no es un medio alterno en el campo de la medicina. Es mucho más que eso. Es la medicina del futuro en su forma más pura de expresión”.

 Todos nacemos con un reloj biológico interno, con un número determinado de años, pero el clima, la alimentación, el trabajo, el consumo de alcohol, tabaco y otros estimulantes, contribuyen a forzar la vejez de cada uno, provocando distintas enfermedades.

Según van pasando los años aumentan también los métodos y tratamientos para el envejecimiento en general. Es una alternativa de tratamiento médico para algunas enfermedades que no se resuelven en la medicina tradicional y que otras técnicas alternativas no han podido superar. Son padecimientos que acompañan al proceso de envejecimiento.

La Terapia Celular no es nueva, pero sus procedimientos y beneficios no son conocidos cabalmente en la actualidad, por eso presentamos aquí, un enfoque más específico de este procedimiento poniendo énfasis en las experiencias propias y estudios profundos de genética.

Los tratamientos celulares son un notable recurso terapéutico cuya eficiencia ha sido probada y comprobada en más de ciento cincuenta mil (150.000) pacientes en el mundo entero. Los tratamientos antivejez se han convertido en un imprescindible argumento en el amplio campo de la medicina regenerativa.

El medicamento usado en la Terapia Celular es una suspensión de muchos cientos de miles de células y sus estructuras. Una célula es un organismo pequeño e independiente que tiene su propia vida y su propio metabolismo. Siendo la más pequeña unidad de vida, la célula es transmisora de vida. Todas las células humanas y animales están formadas de acuerdo con un mismo plan básico, tienen las mismas estructuras y fisiológicamente las mismas funciones básicas. Aún en órganos específicos, no hay diferencia entre las células de los humanos y las de los animales.

El Feto o criatura No-Nato dentro del útero, todavía no ha desarrollado actividad inmunológica alguna por sí mismo; de hecho, es un “implante” tolerado por la madre. Si no fuese así, el organismo materno rechazaría la nueva criatura viva en el útero como un cuerpo extraño.

En donadores animales No-Natos, algunas glándulas, tales como los testículos, ovario, glándulas suprarrenales e hipófisis, no son lo suficientemente activas o son demasiado pequeñas para usarse en Terapia Celular. Estas glándulas son, por lo mismo, tomadas de animales jóvenes.

Implantación y cuidados

El material inyectado, esto es la suspensión de células, no es doloroso, dado que se trata de un producto biológico natural cuya composición corresponde exactamente a los tejidos y líquidos del organismo del paciente.

Mientras dure el tratamiento de implantación de células, el paciente debe guardar reposo en cama de 24, 48 o 72 horas, todo depende de la gravedad del enfermo. Esto puede ser en su propia casa o en un hotel, procurando apegarse al reposo lo más posible.

No es recomendable efectuar ninguna actividad física que demande esfuerzo alguno no se debe exponer a los rayos del sol, ni deberá bañarse durante el tiempo que se   indique reposo.

En el caso de las personas que cocinan, no lo podrán hacer durante el tiempo de reposo, como tampoco deberán comer piña, papaya y rábanos, ni tomar ningún medicamento que no sea indicado por el médico tratante. Se prohíbe estrictamente viajar y menos manejar inmediatamente después de que hallan sido inyectados.

Una serie de indicaciones pre-y post-terapia le son entregadas al paciente, por escrito de nuestra parte al momento de aplicarle el tratamiento.

Actualmente existen más de 900 publicaciones científicas y más de 50,000 reportes médicos, los cuales registran la efectividad del éxito de esta terapia, la cual no agrega años a la vida, sino que agrega vida a los años.

Existe en el mercado actualmente REVITALICELL La inyección que dejó atrás el proceso de envejecimiento del organismo humano

Podemos decir con orgullo, a las puertas de un nuevo milenio, que la vacuna antivejez no puede retroceder el tiempo para transformar a una persona de 60 años en una de 40, ni lograr que una persona de 55 años recobre la apariencia que tenía a los 20 años, pero lo que si estamos completamente seguros y satisfechos es que con la vacuna es posible, sin grandes dificultades, parecer diez (10) o (20) veinte años más joven de la edad real o cronológica; y mantener este mismo aspecto físico tanto interna como externamente durante el resto de la vida, además de conservar en gran parte la vitalidad y la libido de la juventud que en muchos casos la creemos pérdida.

¿En qué consiste exactamente la vacuna antivejez?

Simplificando, diremos que es la inyección en el cuerpo de cientos de millones de células y de diminutos conjuntos celulares. A diferencia de otros tratamientos contiene placenta humana, fuente ideal, para la producción de Bioestimulina que completa una perfecta función anti-edad sobre todo el cuerpo humano. Las Bioestimulina son termo-estables, contienen además ácidos ribonucléicos y son capaces de hacer producir en el cuerpo humano rápidamente y en forma natural hormonas rejuvenecedoras. Por contener altas concentraciones de ácidos amínicos, retrasa el proceso de envejecimiento y el retardo mental, mejorando el combustible cerebral. Tiene por eso una gran influencia sobre el metabolismo celular.

Un tratamiento con la vacuna antivejez, garantiza a personas de la segunda edad una mejoría en su apariencia física, mental e interna en un 85% y aquellas que se encuentren hoy en día en la llamada tercera edad mejorarán en un 70% como mínimo su condición física, y se notarán cambios importantes como lo son: el tono de la piel, el crecimiento capilar, el color del cabello que tiende a oscurecerse. Las uñas se vuelven menos, porosas; el aumento de la masa muscular sin ejercicio. Regeneración de la densidad de los huesos (prevención de la osteoporosis) estimulación del aparato inmunitario (prevención de enfermedades) contribución a la disminución y a la mejor absorción de los excesos de grasas (colesterol y triglicéridos).

Su aplicación es tan amplia y segura que puede repetirse durante años sin ningún riesgo. La vacuna antivejez, contiene todo el material necesario para el crecimiento celular en personas de cualquier edad.

El valor de este tratamiento radica en el hecho de que, sin ser un medicamento completamente de tipo farmacológico, es un tratamiento regenerador que puede asimilarse completamente sin ninguna desventaja ni riesgo.

Por encima de todo, evitamos hacer daño. Este lema debe mantener su vigencia en el nuevo milenio.

¿Con qué frecuencia debe inyectarse la vacuna anti-vejez?

Se recomienda “vacunarse”, para controlar el proceso de envejecimiento, anualmente (cada año).

Hoy en día “vacunarse” contra la vejez es símbolo de prevención.

A las puertas del nuevo milenio la duración y la calidad de la vida no tienen límites, y cada uno de los seres humanos debe tomar la decisión de prolongarla con salud. Para ello contamos con la vacuna anti-vejez que no detiene el avance de los años, pero nos ayudará a conservarnos jóvenes tanto física como mentalmente de apariencia y espíritu.